Por: Sandra Mora
Periodista
Medios de comunicación impresos como El Espectador se pellizcaron, y en vez de permitir que tanto el nombre como el periódico se fueran al abismo, (iban de cola pal estanco), decidieron actualizarse y mantenerse a la vanguardia de la inmediatez.
Entonces, deciden que el contenido debe estar a la mano, a la orden del día, y qué mejor que las redes sociales que hoy mueven toda la información y por qué no, la desinformación.
Formatos como el de ‘La Pulla’ en el que María Paulina Baena explica, de cierta forma, el tema coyuntural del momento con argumentos e investigaciones que, a mi forma de ver, son bastante acertadas y le hacían falta a Colombia.
El tono en el que habla y defiende el punto, es sin lugar a dudas una estrategia diferente que aclara temas y deja en el aire la espina, que invita, indirectamente, a que los colombianos dejemos de repetir lo que los medios tradicionales dicen, para ir más al fondo de las cosas. Conocer la historia de lo que pasa en el país, es algo que a muchos (por no decir que a todos) nos falta, y reconocer que parecemos borregos diciendo lo que los demás piensan sin un criterio propio, nos caracteriza y mucho.
La prueba más certera que tiene hasta el momento ‘la pulla’, son las cifras que demuestran la gran acogida que han tenido en la sociedad colombiana, especialmente en jóvenes y adolescentes.
A la fecha, su canal de Youtube tiene más de 35 mil suscriptores. Los videos que registran mayores visualizaciones, tienen que ver con temas sensibles en nuestro país, como el de los homosexuales, el de La Policía y el del aborto que tuvieron más de 100 mil vistas.
En Facebook, algunas de sus entregas alcanzaron más de 100 mil likes y más de dos millones de reproducciones, y aunque en Twitter no tienen la misma recepción, los seguidores no dejan de dar click a sus contenidos.
El hecho de poner en la mesa un tema y ahondar en él, es de pocos medios. Seguramente algunos se jactarán diciendo que también lo hacen, pero no de la misma forma. Esta puede ser la más atrayente y la más polémica, que finalmente es la idea; tener reacciones al respecto, respuestas de los involucrados, comentarios de los seguidores y oponentes, y entrar en la controversia hasta volverse viral.
Así las cosas, puede parecer envidia de otros, pero lo más importante, es pensar en que es bienvenido todo aquello que sirva para hacer pensar a chicos y grandes, pero que los haga pensar bien, analizar y crear un sano debate, un debate en paz.
Mantenerse sí o sí como ‘La Pulla’ lo ha hecho, debe ser el principal objetivo, y por ahora lo está haciendo bien. A diferencia del punto de vista de otro portal, yo sí me siento enganchada cada que vez que lo veo, es más, lo comparto en mis redes cada vez que puedo, y la polémica de si es o no sexismo o machismo mantiene el sabor agridulce que se requiere para sostener un formato de este tipo.
Evolucionamos y somos más visuales, nos gustan los que se arriesgan a decir las cosas como son. El Espectador decidió reinventarse y hasta ahora lo está logrando. ¿Quién más se arriesga?


