Por: Juan Pablo Pérez, Comunicador Social y Periodista
Un nuevo caso de “usted no sabe quién soy yo” con otras palabras, ha sacudido la agenda de los medios de comunicación y redes sociales. En esta oportunidad, el emisor del errado mensaje fue Hernando Zabaleta, un abogado y ex aspirante a una curul en la Cámara de Representantes de Bogotá. Video
Aunque este altercado ha sido repudiado por la opinión pública, vale la pena preguntarnos: ¿por qué sigue sucediendo este tipo de comportamientos déspotas, soberbios, faltos de civismo y contra la ley, sin que hayan sanciones ejemplares?.
Expresiones como “el vivo vive del bobo” y el tener un alto estatus en nuestro país, ha hecho que algunas personas no respeten las autoridades estatales, que en este caso concreto fue contra una patrullera de la Policía Nacional.
Zabaleta, quiso tergiversar el correcto comparendo que recibió por estacionar su carro en un lugar prohibido. Sin embargo, vale la pena resaltar la admirable reacción de la patrullera, la cual simplemente se limitó a cumplir la ley y no socavó ante la provocación de los fuertes insultos realizados por parte de la persona que se quemó para aspirar al Congreso.
Este noble acto fue destacado por el ministro de transporte en su cuenta de Twitter: “el ministro @GermanCardonaG saluda y manifiesta su solidaridad a la patrullera de @TransitoPolicia Karen Granados, que fue víctima de agresión verbal, al realizar un procedimiento de tránsito. Su actitud es un ejemplo de civismo”.
La reflexión de esta situación debe ser, ¿por qué este tipo de actos se viven tan repetitivamente en nuestro país? ¿necesitamos más cultura cívica en nuestras familias e instituciones educativas? ¿Los medios de comunicación deben denunciar con más severidad estos casos? ¿Qué estamos comunicando y ejemplarizando a las siguientes generaciones?
Aunque Zabaleta se acercó a los principales medios de comunicación para explicar y pedir perdón por su mala conducta, esto no fue del todo así. En vez de aprovechar este momento para dar una lección de humildad y reconciliación, se limitó a aceptar de una manera somera que fue un contexto de “acaloramiento” y denunciará penalmente a la patrullera por firmar con una placa que no corresponde a la de ella, como lo afirmó a Noticias Caracol: “no estoy diciendo que, por el hecho de la patrullera de haber interpuesto un comparendo, la voy a denunciar. La relación de la denuncia es por el hecho de que se identifique con una placa y firme con otra”.
En conclusión, lo que sí puedo decir con seguridad, es que nos salvamos de tener en el Congreso un personaje de esta calaña. Y como dijo Ryszard Kapuscinski: 'Para ser buen periodista hay que ser buena persona”, y para ser un Congresista, hay que ser más que buena persona, por lo tanto Zabaleta jamás podría serlo.


