Por: Javier Mojica, Comunicador Social y Periodista
Esta semana se hicieron públicas las nuevas revelaciones de un trabajo liderado por más de 188 periodistas y 44 medios internacionales entre ellos El País, Le Monde, el diario inglés The Guardian y el Consorcio Internacional de Periodistas. La investigación, llamada por la prensa Uber Files, tiene más de 124 mil documentos filtrados que afectan gravemente a la empresa francesa. En este impresionante trabajo, han revelado el modus operandi de la compañía entre los años 2013 y 2017 para ingresar al sector del transporte en diferentes ciudades y países alrededor del mundo.
Estas revelaciones muestran como la organización tenía todo un esquema y estructura para pasar por encima del marco legal de cada uno de los lugares donde llegaban. También, queda expuesto como ahorraban miles de millones de dólares en impuestos, enviando la plata a paraísos fiscales como Bermudas y otras jurisdicciones sin presión fiscal.
Los documentos todavía no revelan información específica acerca de Colombia, pero en países como Francia y Rusia hubo movimiento de influencias para beneficiarla. En el caso del país galo, el entonces ministro de economía Emmanuel Macron interfirió en el gobierno para lograr que Uber tuviera una posición más cómoda frente a la legislación de ese país. En cuanto a Rusia se habla de un pago de 300 mil dólares a un personaje de apellido Senin y a varios oligarcas que influyeron a favor de la empresa.
Por otra parte, una de las prácticas más criticadas fue la instrumentalización de la rivalidad entre Barcelona y el gobierno de Madrid. Uber buscaba hacer quedar mal a la capital de Cataluña, ya que esta ha sido una de las más reacias a que este servicio se desarrolle. Por esto, la organización buscaba desacreditar internacionalmente a la ciudad.
Otra de las críticas a esta empresa gira alrededor del no pago de las obligaciones por concepto de la seguridad social a los conductores. Para evitar las remuneraciones, usan diferentes figuras como calificar a sus empleados de socios para así evadir las tributaciones que por ley deben cumplir.
Las consecuencias para la imagen de Uber, hasta ahora se están conociendo. Ya muchos legisladores de los diferentes países donde Uber utilizó estas malas prácticas han salido en defensa de los trabajadores, más que todo taxistas, que han tenido una férrea guerra en contra de todas las aplicaciones de este tipo como Cabify, Beat o Diddy. Los mismos conductores o “socios” como ellos los llaman, han mostrado su preocupación por la forma de operar de la empresa y también sus inquietudes por la posibilidad de quedarse sin un sustento.
Sin dudas, la reputación de Uber ha sido afectada de forma irreparable. En un comunicado publicado el pasado lunes 11 de julio, la empresa francesa acepta que la información es verdadera. Los correos que fueron filtrados involucran a altos funcionarios de la empresa y es casi imposible negar los hechos. Los stakeholders de la marca y los accionistas no están contentos con los nuevos eventos. Este nuevo terremoto tiene consecuencias que hasta ahora no se conocen, a parte de las que se han desarrollado esta semana, entre ellas, una fuerte caída en la bolsa de valores de Nueva York.
Lo mejor para Uber es enfrentar el problema con una política de puertas abiertas, en la que asegure que su comportamiento ante el marco legal de cada país va a ser trasparente. Otra alternativa es aceptar el error y comprometerse a no incurrir en esta clase de prácticas en el futuro. De la misma manera, tratar de resarcir el impacto económico que causó en cada uno de los países y crear estrategias que mejoren la calidad de vida de sus empleados.


