UN PERFIL MÁS EN RIESGO

UN PERFIL MÁS EN RIESGO

Por: Juan Pablo Pérez, Comunicador Social y Periodista
 
, vale la pena hacer un recuento de los recientes casos de filtración de información en redes sociales y la web en general.
 
La técnica empleada por la empresa de comunicación Du Brands, encargada del asesoramiento de esta área de La Presidencia de la República de Colombia, para la recopilación del perfilamiento es una práctica realizada con datos obtenidos legalmente de las publicaciones de los influenciadores en Twitter, catalogados de tres manera: positivo, neutro y negativo.
 
Sin embargo, este podría ser considerado un “mal menor” en comparación a los sofisticados mecanismos para venta o secuestro de información que todos los días ocurre en distintas redes sociales. Por ejemplo, hace pocos días Instagram fue demandado por haber recolectado ilegalmente datos biométricos de sus usuarios sin su conocimiento. Esto de acuerdo con la demanda colectiva presentada por Kelly Whalen (residente de Illinois) en la Corte Superior de San Mateo.
 
Dato alarmante, pero ¿cómo se enteraron en ese estado de Estados Unidos sobre este impasse?. Pues la revista Business Insider (BI) reportó que la demanda afirmó que Instagram tiene una herramienta de etiquetado de rostros que utiliza el reconocimiento facial para identificar a sus usuarios y crear una “plantilla de rostros”. Esta última la almacena en su base de datos.
 
Además de la preocupante información revelada anteriormente,  otro hecho reprochable acaba de ser confirmado y consiste en que la empresa de ciberseguridad Comparitech identificó una base de datos de 235 millones de perfiles de redes sociales expuestos en la web. La base de datos provenía de Social Data, una empresa que ofrece servicios de marketing digital. Los datos incluían nombres, información de contacto, imágenes y estadísticas sobre seguidores.
 
El modus operandi de este último secuestro de información fue mediante la toma de datos de perfiles públicos en YouTube, TikTok e Instagram - redes de moda - por medio de una técnica conocida como “raspado de información” o web scraping, - métodos sofisticados de robo de información - que es una tarea automatizada que copia datos e información de páginas web de forma masiva para luego agrupar, ordenar y compilar toda esa información en una base de datos. En este sentido, el medio de comunicación Infobae publicó que Social Data remarcó que sólo obtuvo información de acceso público. De todos modos, esa práctica va en contra de los términos de uso de Facebook, Instagram, TikTok y YouTube, según se destaca en el informe de Comparitech.
 
Por lo tanto, si bien es cierto que la mayoría de información recopilada en redes sociales se obtiene de una manera que podría ser considerada “legal”, la ética de la publicación de esta información es cuestionable, ya que se exponen las personas a un escarnio público. En ese orden de ideas, es altamente aconsejable publicar y compartir en Internet muy pocos datos personales, porque finalmente no se sabe a ciencia cierta en dónde o en manos de quién termina nuestra privilegiada información. No olvide compartir con las personas que lo rodean de una manera más tradicional, para evitar caer en este tipo de trampas tecnológicas.

No hay comentarios

Agregar comentario