LA GUERRA SUCIA

LA GUERRA SUCIA

Por: Juan Pablo Pérez, Comunicador Social y Periodista

 Las elecciones a la presidencia de Los Estados Unidos de América aún no tienen un claro ganador, todo lo contrario, parece que tomará más tiempo de lo previsto oficializar la virtual elección de un candidato, así que mientras esto ocurre vale la pena analizar lo que comunicó la campaña de Joe Biden y Donald Trump para llevar las riendas del país más poderoso del mundo.

Un hecho remarcable, para muchos, fue lo acontecido en el primer debate presidencial en Cleveland en el estado de Ohio, el pasado mes de septiembre, donde no hubo espacio para las ideas, más sí para los insultos. “payaso, mentiroso, socialista, racista, poco inteligente e izquierdista radical” fueron algunos los adjetivos calificativos que se cruzaron entre el presidente y candidato Republicano, Donald Trump y el exvicepresidente aspirante Demócrata, Joe Biden.

Una gran conclusión de expertos en política fue que los principales perdedores fueron los electores, ya que el debate más esperado fue llevado a un ring de boxeo en el que finalmente no se desarrolló ninguna idea de campaña a profundidad. Esta fue una clara estrategia de Trump para apelar a las emociones y verse vencedor en el campo del “show”.

"Los avisos de la campaña de Trump acuden al miedo como factor esencial", dijo a la agencia Efe Miguel Tinker Salas, profesor de Estudios Latinoamericanos en la Universidad Pomona, de California. "Describen a Biden como 'progresista' lo cual en el contexto estadounidense se parece mucho a 'socialista' y vinculan al demócrata con Cuba, con Venezuela". "Es una manipulación de la verdad que crea miedo", añadió. "También trata al latino como que sólo le importa la inmigración y Cuba, cuando las encuestas indican que los temas que más preocupan al votante latino son la Covid-19, el cuidado de la salud y la economía".

Vale la pena recalcar que nosotros desde Colombia nos informamos, principalmente, por las noticias que destacan los medios locales sobre las elecciones en Norteamérica. Sin embargo, ha habido una serie de campañas sucias lideradas por la campaña de Trump, entre las cuales se destaca una en la cual sugiere que Biden no debería ser candidato a la presidencia, sino estar internado en un asilo para ancianos.

Por el otro lado, según Tinker, la propaganda de la campaña de Biden, "que recurre a figuras culturales como Alejandro Fernández, se centra en el Covid-19, la salud, la economía y advierte a los latinos sobre qué ocurriría con cuatro años más de gobierno de Trump". Es mucho más modera, por decirlo de alguna manera.

“Trump no es de razonamientos, debates estructurados, presentación de programas. Segundo, a su electorado le gusta esta dinámica, se siente representada en ella”, asegura  Cristian Gómez, profesor de Relaciones Internacionales y Derecho Internacional de la Universidad Industrial de Santander, UIS, al diario Vanguardia Liberal.

Así las cosas, la campaña política de Trump parece que cruzó una nueva línea en Los Estados Unidos y es que el fin justifica los medios. La Poca diplomacia y mucha emoción han protagonizado las previas a las elecciones que aún están por definirse y mantienen en vilo al mundo entero.

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